Conversación de Domingo por la Noche
Cuatro personas dentro de una camioneta platicando de todo y de nada, manejando de forma tranquila sin infringir ninguna ley, cuando dos torretas de policía se reflejan en mi espejo retrovisor y se escucha por el altavoz.-Camioneta roja colorada... oríllese a la orilla.
Ya afuera de nuestra ventanilla le damos las buenas noches al oficial y le preguntamos cuál es el problema y nos rsponde -por favor bajen de su vehículo automotor para una revisión de rutina con sus papeles del vehículo suyo y licencia, por favor.
Lo cual hacemos con prontitud y en orden, acto seguido abrimos la puerta posterior y aparece la funda de unos binoculares y nos preguntan -¿qué es esa bolsita sospechosa?
-Son unos binoculares -decimos y se los enseñamos venimos de un concierto y teníamos boletos de los baratos muy lejos, mire -enseñando el boleto de dicho evento
-¿A dónde se dirigen?
-A casa
-¿Dónde viven? (diciendo eso con la tarjeta de circulación en mano y con los autos apuntando hacia el punto cardinal donde se encuentra nuestro domicilio).
-Pues en casa, sólo que ahora venimos de dejar a la novia de él que dejó su carro acá.
Pero en la parte posterior también había un hielera llena de deliciosa cebada fermentada para ser digna de néctar de los dioses y ni tardos ni perezosos, el ojo sagaz de los oficiales las observaron, las olieron y verificaron que había varios cadáveres entre las botellas llenas y nos preguntan -¿han estado tomando jóvenes?
Bueno creo que ni Holmes ni Watson era tan observadores, por lo que sometidos ante la astucia de los guardias y respondemos -sí oficial, casi al unísono.
-Pero como yo iba a manejar tomé menos y dejé de tomar antes.
-¿Y trae aliento alcohólico?
-Pues sí.
-Tenemos que ir con el médico legista al alcoholímetro a que le determine su nivel de embriaguez (les recordamos a los de fuera que el alcoholímetro funciona de jueves a sábado).
-Bien oficial vamos y ¿dónde es esto?
-Acá en Insurgentes.
-Insurgentes y ¿cuál?
-Insurgentes y Porfirio Díaz.
-¿Qué colonia?
-Nápoles.
-Bueno oficial me regresa mis papeles.
-No joven me debe seguir.
-Pero regréseme mis papeles, no me los puede quitar.
-Pus si no se los estoy quitando, sólo me los llevo y se los doy en el alcoholímetro.
-Bueno si no me los está quitando me los puede regresar, de todas maneras
lo voy a seguir, no voy a huir, pero no me puede quitar mis documentos.
Después de dudar un poco me los regresa, subimos todos a nuestros vehículos, se arranca la patrulla de adelante y tardo en arrancar la camioneta, alcanzo a ver que da una vuelta a la derecha y lo sigo pero ya al dar la vuelta no está la patrulla de enfrente y yo haciéndome el que no sabía por donde continuar le saco los brazos preguntando para dónde.
Voz distorsionada -siga de frente pa' delante...
Sigo un momento mi camino, de pronto espejeo y la patrulla de la retaguardia también desapareció y nos quedamos de bueno y ¿ahora qué pedo, qué hacemos? -Pues ya vámonos a casa.
-Pues vámonos a casa
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