miércoles, enero 17, 2007

Mi no tan triunfal regreso

Ayer por la noche tuve otro regreso... en este caso fue a las duelas de basketball, sí una de mis pasiones de púber. Tenía años de no agarrar un balón y de ponerme a jugar en forma y hay dos clichés muy famosos que son cien por ciento ciertos y aplican en este caso, "no es lo mismo los tres mosqueteros, que 20 años después" y "lo que bien se aprende no se olvida". Lo único malo es que la condición física forma parte de la primera premisa y fue lo que más me afectó ayer, nada más con el calentamiento y entrenamiento inicial ya estaba con la lengua de fuera y sin aire, pero en fin el espíritu humano es más fuerte que la débil carne... y le seguimos hasta donde se pudo, sin forzarme demasiado para no caer en lesiones o cosas más graves... Como había mencionado antes el baloncesto fue una de mis pasiones de adolescente y en su momento llegué a ser capitán del equipo donde jugaba en un club deportivo y creo que quiere decir que era bueno, tenía buen tiro de distancia, buena velocidad para entrar y hacer una "colada", tenía buen resorte (nunca llegué a clavarla, pero sí me podía sostener algo en el aire) a la ofensiva en lo que mejor me fue al final fue en la buena visión y colocación para los pases, pero sobretodo lo mío era la defensa y creo que ayer fue en lo que mejor me fue, tenía buen robo de balón, buen salto para bloquear en el aire y buena posición abajo de la tabla para recuperar rebotes... La cuestión aquí es que se pierde el "timing" para poder moverte y desmarcarte para recibir un pase y anotar o dar otro a un compañero con mejor posición para hacerlo, saber cuando y por donde penetrar para tener mejores posibilidades ante el aro, poder ganar la posición a la defensiva y adelantarse a la jugada del contrario para robar el balón, todo esto poco a poco irá regresando a mí, al igual que la condición física que en un momento era bastante buena y podía jugar horas inclusive bajo los intensos rayos solares directos... El día de hoy pensé que no me iba a poder ni parar, que el lactato iba a hacer de las suyas y que me iba a dar el síndrome del "robot", o sea todo adolorido de los músculos, pero no fue así y hasta ahora lo único que he resentido es una ligera molestia en la primera articulación del dedo anular de la mano izquierda que no va a pasar a mayores y que no me ha imposibilitado escribir este post y a trabajar en uno de mis trabajos que aún conservo, pero en fin esperemos que vaya mejorando mi condición y mis habilidades deportivas que siguen ahí latentes y en espera a explotar todo su potencial, por lo pronto ayer me divertí mucho y eso es lo que cuenta al fin y al cabo...